Hallazgos en cuanto al involucramiento de los jóvenes con la cadena de valor del café en Uganda

La Unión Nacional de la Industria y los Productores del Café (NUCAFE, por sus siglas en inglés) se creó en 1995 y tiene 175 organizaciones miembro, que juntas representan unas 170.000 familias ugandesas. NUCAFE defiende los intereses de los productores de café en Uganda y aspira a empoderarlos mediante el desarrollo social y empresario. El gobierno de Uganda considera el café un producto estratégico, y tiene la ambición de producir 20 millones de sacos (de 60 kg) en 2020. El desempleo juvenil en el país es muy alto: 64{7e21252a4357812f42b5bc0436ab0e06a95e75188b12fe0ca44b546911a546dd}, y la inclusión de los jóvenes en el sector cafetalero es importante para cumplir las ambiciones del gobierno ugandés.

En la primera ronda de investigaciones apoyadas por ESFIM, NUCAFE realizó una encuesta entre 312 personas para poder entender mejor cómo se involucran los jóvenes en la cadena de valor del café en Uganda. Hubo resultados interesantes, como el hecho de que el 90{7e21252a4357812f42b5bc0436ab0e06a95e75188b12fe0ca44b546911a546dd} de los que participaban en la cadena lo hacían en la producción, y que su motivo principal para involucrarse en ella era su convicción de que con eso se podía ganar un buen ingreso.  Por el otro lado, la investigación arrojó que los jóvenes que trabajan en la producción de café se ven enfrentados a varios retos. Los tres más importantes son la falta de acceso a la tierra y al crédito, y las sequías. Se encontró una correlación positiva entre la afiliación a una asociación de productores de café y el ingreso generado por la producción del grano, es decir: cuanto mayor el ingreso por concepto de la producción de café, tanto mayor es la probabilidad de que la gente esté organizada en una asociación.

Estos resultados iniciales de por sí son interesantes, pero también hacen surgir varias preguntas más precisas, tales como: “¿Bajo qué condiciones los jóvenes podrían involucrarse (aún más) en la cadena del café?”; “¿En qué circunstancias podrían ser (más) exitosos?”; “¿Cómo piensan los jóvenes que se pueden superar los importantes problemas causados por la falta de acceso a tierras y crédito, y por la sequía?”;  y  “¿Cuál podría ser la explicación de la relación positiva entre afiliación a una asociación de café y el ingreso generado por la producción del cultivo?”. Asimismo, se explorarán temas como género y participación en la cadena de valor del café y las opciones preferenciales de los jóvenes para ganarse la vida. Básicamente, ahí donde la primera ronda de investigación ofreció un vistazo interesante de “qué” está pasando con los jóvenes y su participación en el sector cafetero, la segunda fase de investigación ESFIM apuntará a comprender “por qué” los jóvenes se involucran en el sector tal como lo están haciendo, y “cómo” piensan ellos que pueden aumentar su involucramiento y su éxito. Estas preguntas serán abordadas mediante métodos más que nada cualitativos, es decir entrevistas y grupos focales, con la opción de usar también métodos participativos. La combinación de hallazgos de estas investigaciones generará una mayor comprensión de la participación de los jóvenes en la cadena del café, así como recomendaciones para políticas públicas y otros actores comprometidos con el sector.